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¿Qué es el síndrome del impostor?

Soy un fraude y todo el mundo está a punto de descubrirlo. Me siento de esta manera cada vez que voy a compartir algo. Siento esto incluso mientras escribo esto: Yo no tengo el síndrome del impostor. Así de malo es el síndrome del impostor. Si es parte de mi vida, es un falso. ¿Qué es el síndrome del impostor? Es sentirte como un impostor cuando no lo eres. Como si fueses un fraude y todo el mundo estuviese a punto de descubrirlo.

Esto tiene todo el sentido del mundo para agentes secretos y personas que venden la cura para la vejez. No tiene ningún sentido para aquellas personas que están intentando hacer el mundo un poco mejor o vender algo en lo que creen.

Por eso te quiero proponer un reto liberador.

El primer paso para sentirte mejor es mostrarte cómo personas famosas sufren lo mismo. Y es que no estás solo, se estima que cerca del 70% de las personas experimenta el síndrome del impostor.

¡Y para hecho un botón! Te voy a mencionar solo algunos famosos con síndrome del impostor:

Tina Fey, Autora de un The New York Times Best Seller y ganadora de 3 Globos de Oro

«La belleza del síndrome del impostor es que vacilas entre la egomanía extrema y una sensación completa de: ‘¡Soy un Fraude! ¡Oh Dios, me van a pillar! ¡Soy un Fraude!’. Así que solo intenta manejar la egomanía cuando llegue y disfrutarla, y después deslízate a través de la idea del fraude»

 – Michelle Pfeifer, ganadora de un Globo de Oro a la mejor Actriz

«Todavía pienso que la gente descubrirá que realmente no tengo mucho talento. No son tan buena. Que todo ha sido una gran farsa.»

 – Kate Winslett, ganadora de 7 Óscars y actriz principal de ‘Titanic’

«Algún día me despierto antes de ir a una grabación y pienso: No puedo hacerlo, soy un fraude.»

Maya Angelou, poeta ganadora de 3 Grammys

«He escrito once libros, pero siempre pienso, ‘Oh oh… lo van a descubrir ahora. He jugado un juego con todos, y me van a descubrir.’ «

Emma Watson, Sheryl Sandberg y Sonia Sotomayor también han admitido sentirse como si les fuesen a descubrir como un fraude.

Pero espera, todas son mujeres… Aparentemente este es un problema mayoritariamente para mujeres. Pero no creo que debamos pensarlo así. Es posible que los hombres simplemente no suelen hablar tan abiertamente de ello.

Buscando famosos que sientan el síndrome del impostor pude encontrar un par de hombres: Neil Gaiman y Tom Hanks.

 – Neil Gaiman, novelista ganador de los premios Hugo, Nebula y Bram Stoker

«El primer problema de cualquier idea limitante es la convicción inquebrantable de te estás saliendo con la tuya, que te estás llevando algo, y de que desde entonces te descubrirán en cualquier momento. El síndrome del impostor… algo a lo que mi esposa Amanda bautizó como Falsa Policía».

Seth Godin escribió en «El engaño de Ícaro» que después de una docena de best-sellers todavía sentía como un fraude. Este problema se ha ido volviendo cada día peor con nuestra dependencia de nuestra presencia online. Estamos en una cultura rara donde tenemos que vendernos agresivamente pero mantenernos «auténticos».

Piensas que tienes que ser perfecto pero también te tienes que permitir fallar. ¡Tienes que ser tú mismo y más! Parecería que todo estuviese preparado para que te sientas como un fraude.

Al final de este blog te voy a proponer un reto. Si no te apetece leer nada más, salta a la última sección y haz este reto conmigo.

Estas son las maneras mas eficaces que he descubierto y que te pueden ayudar a continuar cuando te sientas como un fraude:

toma acción y supera el síndrome del impostor

21 maneras de superar el síndrome del impostor

1. Despréndete del ego. Por lo general, me siento como un fraude cuando pienso que soy más importante de lo que realmente soy. Cuando te sientes como un fraude, está relacionado con alguna perfección que nunca existió. Desprendiéndote de parte de tu excesiva importancia personal y ego te ayudará mucho a sentirte menos falso.

2. Acepta que tu has tenido que ver en tu éxito. Nos sentimos como un fraude porque somos incapaces de internalizar nuestro éxito. Puede que sientas que te han dado oportunidades que otros no han tenido. Entonces, nada de lo que hayamos conseguido desde entonces ha sido merecido.

El hijo mayor de John D. Rockefeller’s lo sintió muy fuerte. Él era el hijo del hombre más rico de la historia moderna. Toda su vida profesional se basó en tirar el dinero que su padre había generado. ¿Te puedes imaginar lo fuerte que debió de sentir el síndrome del impostor? Sintió que no era merecedor de lo que se le había dado.

En su caso se le dio todas las oportunidades y nunca consiguió tomar ventaja de ello. Las oportunidades se acercan a aquellos que las buscan.

¿Has sentido alguna vez que esa idea ya se te había ocurrido a ti? En su momento, la oportunidad fue a ti, pero como no la aprovechaste fue a buscar a otra persona que la estaba buscando y otro lo aprovechó.

No es «justo», en absoluto. Pero es importante que empieces a reconocer que tú hiciste algo para conseguir lo que tienes ahora. Dijiste sí cuando pudiste haber dicho que no (o, quizás más complicado, dijiste que no cuando podrías haber dicho que sí).

3. Focalízate en dar valor. Me siento como un fraude cuando me preocupo por mi. ¿Qué pensarán de mí? Si fallo, huirán de mí. No sé tanto como esa otra persona, no tengo derecho a decir nada sobre este tema. Bla bla bla. La manera más rápida de superar el sentirte como un fraude es intentar ayudar a otra persona de manera genuina.

Esto es complicado porque ‘¿y si me odian por ello?’ ‘¿Y si se rien de mi por intentar ayudar?’ ‘¿Y si tu sinceridad es aplastada por la risa de los demás’. Entonces ¡AU! Eso duele. Pero no duele tanto como duele sentirte encerrado en tu propia burbuja.

Recuerdo que en diciembre del 2019 escribí mi primer correo de fin de año a mas de 4000 personas sobre mis aprendizajes del año, algunos de ellos muy personales y no siempre de éxito. Sentir que tenia un deber con el mundo en compartir mi historia. Lo hice. No te voy a negar que con mucho miedo al que dirán, pero lo hice.

A las pocas horas empece a recibir decenas de respuestas a ese correo, todos ellos diciendo lo útil que fue ese mensaje para ellos y que se veían reflejados en esa historia. Ninguna persona se burló de mí. Al menos en mi cara.

4. Ten una lista de personas que te dicen cosas buenas. Esto es un auténtico game-changer. Siempre que alguien me escribe diciendo que le he ayudado, hago una foto y la comparto en mis redes sociales y la guardo. Cuando me siento como un fraude, miro las historias de las personas a las que he ayudado. Hay coaches, terapeutas y personas que ayudan a otras y que están deseando lanzar sus propios negocios pero que mientras tanto tienen otro trabajo. Otros me escriben agradeciendo que les ayudase a superar sus miedos. Hay mujeres emprendedoras que empiezan a lanzar sus ideas después de haber leído uno de mis post o correos. Estas cosas me mantienen motivada y me dan gasolina cuando más lo necesito. Colecciona victorias, testimonios y después revísalos cuando te sientas como un fraude.

superar el síndrome del impostor

5. Deja de compararte con esa persona. No hay una buena razón para que estés leyendo lo que estoy escribiendo. Hay biografías de clase mundial de Warren Buffett, John D. Rockefeller y Einstein. Tim Ferriss, Paul Graham, Kevin Kelly, Robin Sharma, Ismael Cala, Oprah Winfrey… ¡todos ellos tienen blogs y cursos online! Pero todavía, escribo y creo contenido porque creo que tengo algo que ofrecer. De hecho, cuando miro mi correo y testimonios tengo pruebas de que tengo algo que ofrecer.

Cuando me comparo a mí misma con otras es muy fácil caer en la trampa de «mi vida es muy poco comparado con esa vida» «Su situación es mejor que la mia». ¡Es mejor que no hagas nada! ¡Tu vida no es la mejor vida!

Emerson dijo, «La envidia es ignorancia…» y tenía razón. No estás aquí para vivir la vida de otra persona. Estás aquí para hacer la vida que tu puedas y quieras. Apaga Facebook, sal de Instagram, deja de lamentarte al leer biografías de personas exitosas o envidiarlos y aprende a respetar tu propia experiencia y admirar a otras personas exitosa, admira su camino y admira el valor que le han puesto para poder salir adelante. Limita tu estrés, no eres un fraude, solo eres tú.

6. Exponte completamente frente a ti. Parte del síndrome del impostor en el cual te minimizas en tu máxima expresión también esta la otra cara de la moneda que es maximizarte exponencialmente albergando la creencia, usualmente inconsciente, de que tienes poderes extremos que el mundo no sería capaz de manejar o a lo mejor es que piensas que eres raro y por lo tanto no muestras el verdadero valor que puedes dar.

Ciertamente, tú tienes la habilidad de ofrecer al mundo algo unico que ninguna otra persona podría hacerlo igual ¡pero no significa que por no hacerlo será el fin del mundo! No eres tan raro como te piensas que eres. El universo siempre sabrá compensar esas faltas, como también recibir tu máximo potencial.

De nuevo, despréndete del ego, para liberar tu verdadero ser auténtico de servicio al mundo.

Haz esto: escribe durante 30 minutos las cosas más locas sobre ti. Nunca le enseñarás esto a nadie. Escribe tus creencias más ridículas, tus pensamientos más terribles, aquello en lo que te sientas un impostor. Libera tus tabúes más profundos. Viéndolos en un papel no te librarás de ellos, pero externalizarlos los convierte en una perspectiva más sensata.

7. Trátalo como un negocio/experimento. Hoy hay una gran cantidad de artistas emprendedores. Llamados «creadores de contenido». Nunca ha habido un momento en la historia de la humanidad donde tantas personas hayan tenido «voz». No es de extrañar que todos suframos del síndrome del impostor.

Empieza a tratar tu arte y tu pasión como un negocio, porque realmente lo puede ser. Pero no hasta un punto donde vendas tus ideales por temas que la «gente» quiere. Hazlo mientras sirvas de manera honesta y genuina al mundo.

Al final, como en cualquier negocio, si un producto no vende, lo paras de hacer.

Si nadie comparte este blog ni deja comentarios entonces asumiré que a nadie le interesa hablar del síndrome del impostor; y pararé. No me ahogaré en mi fracaso ni pensaré que el mundo me odia.

Mirando desde esta perspectiva hace que sea mucho más fácil crear libremente.

8. Di «Es síndrome del impostor» e inmediatamente se vuelve menos terrible.

9. Recuerda: estar equivocado no te hace ser falso. Los mejores jugadores de baloncesto fallan muchos de sus tiros. Los ‘speakers’ más famosos del mundo se olvidan algunas parte de su discurso durante un evento. Los mejores coaches no hacen las mejores preguntas durante una sesión.

Perder es parte del juego. No glorifiques el fracaso, pero no dejes que te haga sentir como si no tuvieses valor.

10. Date cuenta de que cuando te detienes le estás robando al mundo. Si caminas por el mundo sintiendo que deberías ser otra persona o que no mereces estar donde estás, entonces toda tu mala energía contaminará a otras personas. Tu mala cara significa que no estarás allí para las personas que necesitan de ti.

11. Vas a morir. ¿Quieres estar en tu lecho de muerte arrepintiéndote por haber gastado toda tu vida quieto porque te sentías como un fraude? ¿Por que no te sentías merecedor de las oportunidades que estaban apareciendo en tu vida? A lo mejor no puedes sacudirte ese sentimiento de ser «falso». Pero sí que puedes impulsarte a continuar independientemente de ese sentimiento, porque tienes motivos más grandes.

12. Escritura consciente continua. Te sugiero algo similar que en el punto 1. Sin embargo, este es sin un objetivo. Haz lo siguiente: escribe durante 30 minutos sin parar. No puedes soltar el lápiz o boli (sí, debes de escribir en papel y no en tu ordenador o móvil). Si no se te ocurre nada que escribir entonces escribe «No se me ocurre nada» hasta que finalmente algo te venga a la cabeza. Esto te pondrá en conexión continua con lo que pasa en tu interior.

Te mostrará lo ridículo que es el síndrome del impostor. Es genial.

escribe para superar el síndrome del impostor

13. Di lo que puedes hacer. Muchas veces nos ponen en la posición de «expertos». Cuando esto sucede la gente te mira como si tuvieses que saber todo respecto a ese tema. Lo vivi muchos años cuando fui docente, casi todos mis alumnos siempre fueron mayor que yo, así que ¡imagínate la presión que sentía!

Sin embargo no podemos saber todo acerca de nada. Ni siquiera el mismo Papa. Si estoy en una situación donde hay potencial de realmente ser un fraude (por ejemplo, opinar sobre cosas que no conozco) tan solo di, qué puedes hacer en vez de eso. La gente lo respeta esto muchísimo. Admitir que todavía no tienes la respuesta pero que la encontrarás.

Admitir que no has encontrado todavía la solución perfecta pero que te has acercado lo suficiente. ¡Eso te mantiene humano!

14. Date cuenta de que nadie sabe lo que está haciendo. La mayoría de emprendimientos fracasan. Incluso aquellos con millones de dólares de inversión fracasan. Nadie sabe exactamente qué es lo que pasa. Hay muchísimas personas que te dirán que saben las respuestas. Pero nunca habrá una verdad absoluta.

El mundo en el que vivimos es el resultado de un montón de gente valiente pensando, fracasando, y teniendo éxito de vez en cuando. Nadie sabe qué será lo siguiente: algunos están dispuestos plantarle cara a la incertidumbre y otros no. No eres un impostor por intentar algo que quizás no funcione. Eres un héroe.

15. Toma acción. El síndrome del impostor vive en la abstracción y la parálisis. No se trata de dejar de ser vago o procastinador, se trata de hacer cantidades masivas de acciones. Para el síndrome del impostor es imposible sobrevivir cuando estás tomando acción. Tomar acción demuestra que no eres un fraude. Prueba tu resiliencia en el mundo real.

El síndrome del impostor no puede hacer daño a aquella persona que consistentemente toma acción (todavía lo sentirás a menudo pero no te paralizará).

16. Date cuenta de que tú no eres nunca tú. Estás en continuo cambio. Estás continuamente convirtiéndote en una nueva persona. Tus opiniones cambian con tus aprendizajes (espero). Solías comer comida basura y ahora practicas el comer comida real. El año pasado estabas obsesionado con un un tema, y ahora no. A lo mejor estabas con un humor terrible esta mañana. A lo mejor estás un poco mejor ahora.

Creces continuamente en algo diferente. Te vuelves mejor cada día. ¿Cómo? Intentando hacer algo mejor de lo que realmente puedes. Eso no es una mentira, eso es valor, es adaptarte a los cambios, es capacidad de reinvención.

17. El perfeccionismo es una farsa. ¿Qué es el perfeccionismo? Seguramente algo que me parezca perfecto, puede que tú le encuentres un defecto. El perfeccionismo vive en nuestra subjetividad, las acciones y los resultados son lo único real.

Ahora que profundizo y hago conciencia de lo que me decía a mi misma, reconozco que estaba hundida en la trampa del perfeccionismo, que como dice Elizabeth Gilbert no es más que una versión cara de alta costura del miedo.

El perfeccionismo es miedo con zapatos de fiesta y abrigo de armiño simulando ser elegante cuando en realidad está aterrorizado.

No se si tu lo ves así, pero yo siento que esto lo vivimos la mayoría de las mujeres, me atrevería a decir muchísimo más que los hombres. No comprendo cómo hay tantas mujeres que parecen creer que no están autorizadas a salir afuera y brillar hasta que su trabajo parezca impecable y difícil de criticar.

Es hora de entender que ser perfect@s es una tremenda pérdida de tiempo porque al final, todo es susceptible de críticas, da igual cuánto esfuerzo le pongas o cuantas horas te dediques hacer tu trabajo siempre habrá alguien que lo critique o esté en contra de lo que dices.

18. Mira a las credenciales por lo que son. No significan mucho. «Experto» significa que alguien decidió llamarlos así. «PhD» no significa que alguien sepa más que tú, significa que ellos han estado más tiempo en la universidad que tu. (Y de hecho saben mucho más que tú sobre un tema específico usualmente inútil.)

No te midas por tus credenciales. Esto solo quitará tu foco de hacer cosas realmente buenas.

No olvides que Bill Gates (fundador de Microsoft), Mark Zuckerberg (fundador de Facebook), Amancio Ortega (fundador de Inditex y Zara), entre muchos otros, no terminaron sus carreras universitarias. No equivoques credenciales con formación y con la capacidad que puedas tener de ayudar a muchas personas con lo que sabes ahora mismo.

19. Encuentra una persona a la que puedas decirle, «Me siento como un fraude». El poder decirle en alto a otra persona puede ser de gran ayuda. Sobre todo cuando se ríen por escucharlo.

no te sientas como un fraude

20. Impúlsate conscientemente hacer algo . A veces nos cuesta mucho comenzar con algo con lo cual no podemos sentirnos del todo competentes a priori. Sin embargo, cuando te impulsas conscientemente a hacerlo empezaras a sentir mayor competencia poco a poco.

Si no tienes ganas de sonreír pero sonríes, tu cuerpo tendrá mayor cantidad de hormonas y químicos que producen felicidad y realmente te harán más feliz. La neuroplasticidad significa que puedes darle forma a tu cerebro mediante el «pretender».

Hazlo de manera autentica, hazlo por un propósito sabiendo que esto te ayudara e impulsara para salir adelante.

Cuando eras un bebé intentaste caminar y te caías siempre. ¿Eras un caminante impostor? ¿¡Quién te crees para caminar!? ¡Ni siquiera puedes hacer eso! ¡Es absurdo!

Silcon Valley, la capital emprendedora del mundo, fue construida por personas que intentaban hacer cosas que probablemente no iban a funcionar. Necesitamos que lo sigan intentando. Necesitamos que tú lo sigas intentando. Te necesitamos. Sin importar si te sientes un impostor o no.

21. Deja de minimizar tus logros. En el punto 4 hablábamos de mantener un registro de las cosas buenas que te dicen o testimonios. Sin embargo, habrá momentos en los cuales necesites un empujón extra.

Cuando entré como profesora en una universidad privada, hubo días en los que me dije a mí misma que estaba allí por suerte, porque no era tan difícil conseguir ese puesto. En esos momentos debes pararte y recordar todo lo que has hecho y cómo te has esforzado para conseguir estar donde estás. Todas las horas que has invertido. Tu esfuezo por conseguir las mejores calificaciones de satisfacción de tus alumnos o clientes.

Tenemos tendencia a minimizar nuestros logros y maximizar nuestras excusas. Es natural. En esos momentos tómate el tiempo de reconectarte con tus logros y metas, e identificar cuánto estás minimizando tus logros.

Síndrome del Impostor: el «Reto»

En este mismo momento, tienes la oportunidad de superar tu síndrome del impostor. Y esto es lo que vamos a hacer. Un Blog Confesional.

Escribe en los comentarios una cosa que hayas evitado por sentirte como un fraude. (Si esto es demasiado, me puedes enviar un email… pero un comentario será mucho más poderoso). Puedes permanecer anónimo si lo prefieres.

A lo mejor no has empezado ese blog porque sentías que no podías hacerlo tan bien cómo otras personas. Quizás no ofreces tus servicios de consultoría o coaching porque no te sientes suficientemente formado. A lo mejor no has empezado tu propio negocio porque piensas que no puede ser una fuente de ingresos. A lo mejor no hablaste con un chico o una chica muy guapos. No lo se. Hay muchísimas opciones. Te daré la mía en un segundo.

**BONUS ESPECIAL** ¡Haz algo respecto ello! Si no sabes qué hacer, te daré una sugerencia. El comentario de por sí será un gran paso. Pero será incluso más enorme si tomas acción ya.

Referencias

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